miércoles, 28 de agosto de 2013

Ascención al Monte Elbrus

Recientemente la semana pasada estuvimos en Rusia, como parte de nuestro entrenamiento para South America 3 Peaks a finales del presente año y Enero del 2014.

 El Elbrus es la montaña más alta de Europa, en sus 5642m de altitud emergen 400km de denso Glaciar, la montaña per se, me intimidó lo suficiente para mantener mis nervios a tope más una infección estomacal 3 días antes del ascenso.

 A tan solo 12 horas antes del ascenso me encontré en una situación extremadamente difícil y tensa, llevaba mas de 48 hs con una dieta blanda a base de arroz, cero proteínas, mucho líquido pero esencialmente insuficiente en nutrientes que me aportasen energía para mi día clave, con todo esto, malestares estomacales, diarreas y vómitos, tuve que tomar una de las decisiones más intensas en mi vida. No es fácil viajar desde el otro lado del mundo para venir a enfermarte 3 días antes del gran momento. Fueron minutos de tensión entre el grupo y los guías, decidimos llevar un guía solo para mí, aunque el grupo me decía que bajo esas condiciones lo mejor era quedarme en el campamento a salvo, descansando mi cuerpo.

 La decisión no tardó en llegar, mi respuesta fue un rotundo SÍ, si voy a subir, lo daré todo, no podré quedarme en el campamento desperdiciando esa única oportunidad que me daba la vida, con todo y las complicaciones de salud. Puedo recordar el silencio de mis amigos... largo y denso, pero mi decisión fue intentarlo, nada más.

 Mentalmente fuerte, aunque no dudo que ese gigante blanco no dejó de intimidarme ni por un segundo, era una especie de lucha interna, la cual fui venciendo a medida que pasaban las horas...

 21 de Agosto, 3:00 am listos para tomar un rápido desayuno y para emprender nuestro ascenso al volcán Elbrus, comenzamos el grupo unido y 1 hora después, hicimos una parada para deleitarnos con la hermosa degradación de colores propios de los amaneceres sobre los 4500m, nada se puede comparar, tomar algunas fotos y seguimos nuestro ritmo, pronto el grupo se separaría, Ricky y David adelante con el guía, yo metros atrás con mi guía. La espiración era rítmica y constante, recordando experiencias anteriores en pruebas de ultramaratones, mi focus era lograr la cumbre, y mi guía particularmente no le gustaba mucho pararse a tomar alimentos ni agua, este había hecho cumbre el día anterior, para él, el Elbrus era como el jardín trasero de su casa, había perdido la cuenta del número de ascensos, todo un mega duro, pero allí seguía yo chiquitica entre tanta inmensidad... paso a paso, respiración profunda, paso a paso, eso era todo lo que tenía que hacer.

 Llegando al tramo final a 200m de la cumbre me consigo con mis amigos, ellos iban de regreso, nos separaban 2 horas, finalmente llego a la mitad del camino a las 10:30hs pude lograr la cima, los tan esperados 5642m, tiempo necesario para tomar una foto, ya todo estaba nublado, estábamos con la hora y nos quedaba la mitad del camino, la más dura y exigente, descender aquel glaciar extremadamente cansada y débil, mi estómago no iba bien, pero yo trataba de desviar la atención sobre él, ahora mi meta era llegar como fuera, y fue muy exigente batallar contra una tormenta de nieve, aquellos 2000m se me hicieron más que eternos... Y exhausta llegué !!!

 Una semana después, sigo recuperando mi cuerpo del sueño perdido esos días, queda en mi recuerdo una lucha épica que enfrenté al ascender  y descender bajo no muy buenas condiciones de salud, pero lo hice, ¿ Hasta que punto fue una buena decisión someter a mi cuerpo a un desgaste físico tal ? Lo volvería hacer bajo las mismas circunstancias ? Ustedes que piensan ? Hay que intentar y agotar todo lo que tenemos que es una mente condicionada para soportar en condiciones extremas, y como dice el dicho: El dolor es temporal, el orgullo es para siempre!













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